La Heráldica representa
algo más que un arte decorativo plasmado en diversos soportes. Se trata de un
lenguaje simbólico que surge como consecuencia de la identificación de
culturas, personas y linajes, instituciones, territorios y valores personales
respecto de un colectivo de iguales y ante una sociedad de vasallos o
subordinados. Al final, los escudos de armas se tradujeron en una
representación pictórica o jeroglífica que encerraba una simbología visual en
un emblema como resultado de un signo de identificación modelado en enseñas,
equipamiento y escudos de batalla, banderas, sellos, fachadas, enterramientos e
incluso en pertenencias del hidalgo o noble caballero como son las piedras
labras.
En la actualidad los
Catálogos de Escudos de Armas representan la compilación y la agrupación
de esta simbología heráldica con el fin de darlos a conocer, preservarlos,
estudiar su origen e historia única y de integrarlos dentro del patrimonio
histórico y cultural de nuestras comunidades. Además, a través de sus colores,
figuras y composiciones se pueden rastrear genealogías, hidalgos y tiempos
históricos, comprender alianzas matrimoniales y descubrir esos ideales que
guiaron a las familias e individuos, ciudades y villas e incluso a Monarquías y
Reinos con solo ver el contenido y embellecimiento de los escudos.
En este trabajo, se
elaborarán fichas detalladas que incluirán imágenes, blasonamiento técnico,
contexto histórico y referencias familiares (familias originarias, otras
asentadas en la sociedad sanclementina de forma temporal por cargo y otras
desaparecidas por emigración o fallecimientos tras episodios de conflictos
bélicos) ajustando la descripción e interpretación simbólica al variado
glosario heráldico, guía de colores y de figuras para comprender mejor los
elementos que han conformado el escudo en estudio y que han contribuido a esa
riqueza visual y simbólica de la heráldica, esa que ofrece una puerta abierta
al pasado, una ventana de inspiración para el presente y una referencia en
términos heráldicos para generaciones futuras que han heredado ese puente que
transcurre entre los diferentes siglos históricos a modo de testimonio del
orgullo identitario de una sociedad local dentro de La Mancha cervantina rica
en tradición y cultura.
En el caso de San
Clemente, la heráldica vinculada a la villa ha supuesto, durante siglos, una
manifestación real de respeto y de orgullo identitario que te lleva a las
raíces de su historia y de los valores y aspiraciones de quienes aportaron un
escudo de armas con el paso del tiempo desde que se fundara por el santiaguista
Clement Peres, tras reconquistar la Torrevieja musulmana y ser reconstruida por
Hernando del Castillo en 1445. Esta Torrevieja supuso el primer soporte heráldico de San Clemente que nos habla y nos dice de su pasado a través de tres escudos presentes en sus paredes.
Cada escudo de armas de San Clemente nos permite rescatar una parcela de historia que marcó una huella, de
un individuo particular, de una familia y un linaje, de una monarquía y de un
reinado concreto, de una institución y de las características temporales de la
municipalidad, ayudando a reconstruir fragmentos impensables del legado
colectivo local y conquense como bien patrimonial dentro de la Historia de
España.