María y Beatriz Pacheco fueron dos extraordinarias damas
nobles de finales del siglo XIV y comienzos del siglo XV, en tiempos de la
Reconquista, llegadas a La Mancha desde el reino de Castilla tras emigrar de la
Corte Portuguesa su abuelo Diego López Pacheco y que, por sus matrimonios,
formaron parte del tronco común de gran parte de la nobleza manchega -Belmonte,
Alarcón, Torre de Santiago, Minaya, San Clemente y otros- y del Reino de
Portugal.
Entre los descendientes de María y Beatriz Pacheco
se encuentran hidalgos, nobles, caballeros de Órdenes Militares (Santiago,
Calatrava) y de Caballería (Toisón de Oro), titulares de Señoríos, Estados y
Mayorazgos, y poseedores de multitud de títulos nobiliarios de la Corona de
Castilla conforme crecía el árbol genealógico; así como Grandes de España y
Virreyes de la Nueva España; naciendo, entre las diferentes ramas, otros
nobles descendientes que contrajeron matrimonio con hijos de las Casas y
linajes más importantes del Reino de España.
María y Beatriz Pacheco, por parte de su padre Juan
Fernández Pacheco, familia de ricohombres y durante algún tiempo Señores de
Ferreira de Aves (Portugal), I Señor de Belmonte (Cuenca), en 1398; estaban
emparentadas por ramas secundarias con los reyes godos del norte peninsular,
siendo descendientes de Ramiro II de León y, por consiguiente, de don Pelayo,
según se refleja en las fuentes bibliográficas de los siglos XVI y XVII.
Beatriz Pacheco sería I Señora de la Torre de
Santiago y de Martín Obseco, en 1404, y su hijo Rodrigo Pacheco y de Avilés,
Señor de Minaya, en 1444, continuando con la denominada "Casa de Minaya"
que data de los tiempos del Infante don Juan Manuel, principios del siglo XIV
e, hipotéticamente, de finales del siglo XI, en tiempos de Alvar Yáñez de
Minaya, Capitán de las mesnadas del Cid y coetáneo del fundador de San
Clemente, Clement Pérez, Señor del Feudo de Rus, cuyas tierras se incorporaron
al "Canastillo de Boda" de la princesa mora Zaida al contraer matrimonio con
Alfonso VI de Castilla (Cora de Santaver, en 1097).
Por su parte, su medio hermana María Pacheco sería
II Señora de Belmonte, alrededor de 1425, cuyos descendientes se convirtieron
en Grandes de España entre mediados y finales del siglo XV: JUAN PACHECO,
Marqués de Villena desde 1445 hasta 1468 (pasando la merced a su hijo Diego
López Pacheco) y que fallecía bajo sospecha de envenenamiento, en 1474, como
causa de los conjuros monárquicos y efectos de la farmacología ponzoñosa;
al igual que su hermano PEDRO GIRÓN, ante sus esponsales con Isabel la
Católica, truncando la posibilidad de convertirse en rey de la Corona de
Castilla, en donde la Casa Pacheco se hubiese incorporado al tronco
regio de la monarquía española.
Juan Pacheco, Señor de San Clemente desde 1445, fue
Maestre de la Orden de Santiago y la hospitalidad santiaguista se
tradujo en la puesta en marcha del Hospital de San Andrés de Belmonte, proyecto
ya iniciado por su abuelo Juan Fernández Pacheco, en 1415, disponiendo de un
avanzado y completo organigrama sanitario con suministro de medicamentos, a
semejanza de otros de la Orden Militar y Hospitalaria de Santiago que contaban
con freires o frates boticarios al frente de boticas
prehospitalarias, iniciadas en los antiguos hospitales santiaguistas de
Toledo, Cuenca y Alarcón. También, Pedro Girón y su hijo Rodrigo Téllez Girón
fueron Maestres de la Orden de Calatrava de 1445 a 1466 y de 1466 a 1482,
respectivamente.
No se entendería el siglo XIV y siglo XV sin las
referencias a la familia y progenie de los "Pacheco" como una de las
principales Casas que participó en la reconquista de Portugal, La
Mancha, Murcia, Granada y otros lugares; y como uno de los linajes donde
algunos de sus miembros intervinieron, de primera mano, en la resolución de muchos
de los conflictos sucesorios del Reino de Portugal, Reino de Navarra, Reino de
Aragón y Reino de Castilla ya a las puertas del Renacimiento; así como ocupando
importantes cargos dentro de la Corte y del gobierno de la monarquía en tiempos
de Enrique II, Juan I, Enrique III, Juan II y Enrique IV.
El origen de la Corte Manchega o Corte Chica
de San Clemente se debe, en gran medida, al hijo de María Pacheco, Juan
Pacheco, quién la dotó de privilegio de ser "Villa" dentro del Marquesado de
Villena, en 1445, contando con Alfoz y Concejo de aldeas bajo su jurisdicción
con el paso del tiempo como Minaya y la puebla del Castillo de la Torre de
Santiago. "Su villa de San Clemente", según su testamento, quiso que
fuera para su hija Francisca Pacheco Portocarrero, en 1474, esposa de Íñigo
López de Mendoza y Quiñones, el Gran Tendilla. El apoyo del nieto de
María Pacheco, Diego López Pacheco y Portocarrero, II Marqués de Villena, a la
causa de Juana la Beltraneja desembocó en un desmembramiento del
Marquesado de Villena, pasando San Clemente a tierras de realengo con los reyes
católicos.
En 1586, Felipe II escindía el reducido Marquesado
de Villena en dos bloques territoriales tras el desgobierno de su Gobernador
Mosén Rubí de Bracamonte y Dávila, cuyo Partido de Arriba o Corregimiento
de las 17 Villas, colocaba a San Clemente como su Capital, lo que hizo posible el
desarrollo de instituciones administrativas, sanitarias y políticas de primer
orden, necesarias para la gobernanza territorial del Partido, convirtiéndola en
un "San Clemente de los Austrias" o "Corte de la Mancha Alta" y
que, más tarde, pasó a ser la Capital de la "Provincia de La Mancha"
contando con Corregidor y, luego, con Regidores Perpetuos en manos de los descendientes
más destacados de Beatriz Pacheco, entre otros.
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