Ruta de los Monasterios

Ruta Monumental

Ruta de los Monasterios

ERMITA/ANTIGUO HOSPITAL DE NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS. Siglo XIII.


MONASTERIO DE NUESTRA SEÑORA DE SANTA MARÍA DE GRACIA. Año de 1503.

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MONASTERIO DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN o DE SANTA CLARA. Año de 1523.


Con el antiguo Hospital de Nuestra Señora de la Concepción para mujeres pobres de la villa. 

Reinando Carlos I de España, se fundaba este Monasterio en 1523, gracias al benefactor MARTÍN RUIZ DE VILLAMEDIANA pues quiso que al lado del antiguo hospital de Nuestra Señora de la Concepción, ubicado en una de sus casas, se erigiese el Monasterio de Nuestra Señora de la Asunción, constituyéndose Convento con la llegada de las CLARISAS o franciscas [rama fundada por Santa Clara de Asís (n. 1194-1253) con la guía de San Francisco: "Orden de las Hermanas pobres de Santa Clara" con vida contemplativa centrada en la oración y clausura, pobreza evangélica siguiendo el espíritu de San Francisco y Santa Clara, sencillez y fraternidad como pilares de la espiritualidad franciscana, y servicio humilde de la congregación (Regla de Santa Clara, Constituciones Franciscanas y disposiciones de la Reforma Católica)].

En 1575, con ISABEL DE PÉDROLA, viuda de Rodrigo Pacheco, con sus donaciones hizo posible que se erigiera la iglesia actual que ya cuenta con más de cuatro siglos.

Durante el siglo XVI, la fundación de Monasterios de monjas de clausura aseguraba un prestigio religioso para las villas y sus aldeas, reforzando la identidad espiritual de ciertas órdenes y la conexión con el poder eclesiástico que acometía una Reforma Católica y renovación espiritual; así como facilitar un espacio seguro para mujeres sin matrimonio previsto y que, con el modelo de pobreza radical (pobreza franciscana) y clausura estricta, encajaba con el espíritu de la contrarreforma frente al protestantismo, proporcionando conventos que fueron un referente dentro de la Iglesia Católica y expansión de un franciscanismo renovado para monjas y frailes.

A estos Monasterios de clausura no se podía entrar sin una DOTE CONVENTUAL o bienes que la familia entregaba cuando una de sus miembros tomaba el hábito con el fin de poder mantener a esa monja durante toda su vida y donde la dote aseguraba, también, la autosuficiencia económica de la comunidad femenina y la conformación de estas instituciones exclusivas de mujeres que, por lo general, eran hijas de nobles/hidalgos/propietarios y de grupos dominantes, reproduciendo jerarquías sociales también dentro de la clausura.

La vida de clausura giraba en torno a un proyecto espiritual de separación del mundo y centrada en la vida interior del convento (honestidad, disciplina y pureza doctrinal que suponían los pilares de la OBSERVANCIA ESTRICTA):

-Oficio Divino. Rezo en las horas canónicas (maitines, laudes, prima, tercia, sexta, nona, vísperas y completas)

-Misa diaria y devociones franciscanas.

-Oración y meditación individual.

-Penitencias y ayunos, sobre todo, en Adviento y Cuaresma.

-Confesiones con un director espiritual externo.

-Trabajos manuales: Costura y bordado (hábitos, ornamentos litúrgicos y ropa para benefactores y propia familia), elaboración de repostería para vender o agradecer limosnas, mantenimiento del huerto y cultivo de verduras, hierbas medicinales y flores para los diversos altares y espacios marianos, lavandería, limpieza y mantenimiento del monasterio, y trabajos intelectuales como copia de libros devocionales.

-Lectura de la Biblia, vidas de santos y escritos franciscanos.

-Estudio de las Constituciones y la Regla.

-Enseñanza dentro de la comunidad (maestras) y formación espiritual.

-Comidas en silencio escuchando lecturas espirituales, Capítulo conventual con reuniones para tratar los asuntos y corregir faltas, elección y obediencia a la Abadesa; y vida interior rodeada de silencio (rezos por benefactores, necesidades de la villa...).

-Sólo se salía de la clausura por enfermedad grave.

-Recibían visitas a través de locutorio.

-Preparaban ropas y/o alimentos para pobres del Concejo (caridad).

-Acogían niñas huérfanas con permisos especiales de los regidores de la villa.

>>>Tras el Concilio de Trento (1545-1563) la clausura se volvió más estricta.

La clausura se convirtió en seguridad para la mujer soltera y libre del siglo XVI, daba mayor estatus a las familias con miembros femeninos recluidos en clausura y suponía una alternativa muy honorable para aquellas hijas que no pudieron alcanzar un matrimonio efectivo/ventajoso y, generalmente impuesto, optando por el modelo de espiritualidad femenino (no todas las mujeres pudieron o quisieron casarse y el convento ofrecía una opción honorable, respetada y estructurada en donde coexistían vocaciones auténticas y otras forzadas).

Para encontrar esposo a una hija se necesitaba dote, ajuar y pagar gastos de la ceremonia y no todas las familias podían casar a todas sus hijas. Como alternativa se encontraba la clausura que representaba un espacio de alta cultura femenina con música, lectura, escritura y adquisición de conocimientos sobre la administración económica de un Monasterio y de su institución/orden religiosa.

HIDALGOS y otros en la "CORTE MANCHEGA de los AUSTRIAS" de 1502 a 1526.

Al menos, se encontraban en la villa de San Clemente:

1502. Alonso del Castillo,

Nace Constantino de la FUENTE,

1503. Julián Gómez (padre de Martín, pintor),

1509. FRANCISCO DE LOS HERREROS, Alcalde,

Rodrigo PACHECO y su esposa Catalina Ruiz de Alarcón,

1510. Alonso González de Orihuela, cura,

Antes de 1523. MARTÍN RUIZ DE VILLAMEDIANA,

1523. Martín Ruiz de Villamediana,

1525. Rodrigo Pacheco y su esposa ISABEL DE PÉDROLA,

1526. La Emperatriz Isabel de Portugal es Señora de San Clemente,

[presentes en la toma de posesión de la villa por parte de S.M. Isabel de Portugal: Rodrigo Enríquez, Comendador de Lopera; Doctor Lorenzo Garcés, Caballero de la Orden de Cristo y oidor de la Emperatriz]

Licenciado ALONSO PÉREZ DE VARGAS, Alcalde mayor, nombrado para ejercer el cargo durante el periodo del Señorío,

Martín Gómez el viejo y su esposa Catalina de Castro (hijo de Gonzalo, pintor),

Bartolomé Sánchez de Llanos, alcalde ordinario,

Juan de Caballón, alcalde ordinario,

Bachiller Francisco de RESA, Alcalde de la Santa Hermandad,

Pedro Xuarez, Alcalde de la Santa Hermandad,

Garci Martínez Ángel, Regidor,

Francisco, y Juan de Olivares, Regidor,

FRANCISCO DE PERONA, Regidor,

Alonso López de Perona,

Gil González de Orihuela, alguacil,

Hernán López, alguacil,

Sancho Rodríguez, Escribano,

Ginés Sáez de Llanos, Escribano,

Pedro Barriga, Escribano,

Juan de Robres, Escribano,

Francisco Hernández, Escribano,

Bachiller Francisco Rodríguez,

Alonso del Castillo,

Alonso PACHECO,

Antón García,

Bernardino de los Herreros,

Alonso Sánchez de los Herreros,

DIEGO DE HARO,

RODRIGO DE ORTEGA,

Antón de MONTEAGUDO,

Francisco Hernández, Escribano de sus Majestades y del Concejo de la villa.

>>>En 1575, el hospital de Nuestra Señora de la Concepción contaba con la COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DE LA CONCEPCIÓN con gran número de cofrades que aportaban limosnas para su mantenimiento, no pudiendo ser miembros aquellos que no demostrasen limpieza de sangre ("no ser moro, ni judío, ni convertido a la Santa Fe Católica/converso") pues se hacían grandes averiguaciones. Con capacidad de seis camas: "acogía media docena de mujeres pobres", naturales de la villa y donde se les daba celda para vivir (ver Montero Parra, Hospitales y Boticas..., páginas 62-63).

MONASTERIO DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES. 

Año de 1588.


COMUNIDAD Y 

REAL COLEGIO DE JESUITAS DE LA ANUNCIACIÓN. 

Año de 1613.


MONASTERIO DE SAN JOSÉ Y DE SANTA ANA. 

Año de 1641.


TEXTO EXTRAÍDO DEL LIBRO "Corregimiento de San Clemente: del esplendor a la decadencia...", páginas 193-217 y 237-238:

Según el Diccionari Biogràfic d'autors Carmelites Descalços Catalans se dice de San Clemente:

"[…] La realitat és que, efectivament, a San Clemente hi havia carmelites descalços. L'any 1600 es fundà el convent de San José, de monges carmelites descalces, a Valera de Abajo, a l'actual província de Conca, que en el 1617 es traslladà a la localitat de San Clemente. Caldria esperar fins al 1673 per a la fundació, a la mateixa vila, del convent de Santa Teresa, de frares carmelites descalços. Inicialment ambdós convents formaven part de la província carmelitana de Castella la Nova o de l'Esperit Sant. L'any 1713, San Clemente passà a formar part de la novament creada província de Santa Anna de Múrcia, on fins a mitjan segle XVIII s'havien fundat fins a sis convents de monges i dotze de frares […]".

Según otras fuentes, la benefactora doña Luisa Carrillo y Alarcón (f. San Clemente, 1619), con parte de sus bienes y rentas decidió fundar un Convento de Carmelitas descalzas en Valera de Abajo, ofreciendo a la Orden del Monte Carmelo "novecientos ducados de renta anuales y mil más para los gastos de instalación, a más de todo lo necesario para la sacristía"[1], pasando la madre Ana de San Agustín[2] a ser la Priora del Convento de Valera a primeros de mayo de 1600, procedente del Convento de Villanueva de la Jara y llevando con ella a las Hermanas Inés Bautista e Isabel de Jesús. Se unieron las Hermanas Inés de la Cruz e Inés de Jesús que se encontraban en el Convento de Huete (luego, trasladado a Cuenca).

En el Acta de fundación del Convento de Valera de Abajo, se puede leer:

"[…] se fundó en esta villa de Valera de Abajo el convento de San José y de Santa Ana, el cual dotó y fundó la señora Doña Luisa Carrillo de Alarcón, hija legítima de los Señores Melchor Carrillo de Alarcón y doña Isabel de Zúñiga, sus padres, señores de esta dicha villa, que sean en gloria, del cual susodicho convento tomó la posesión y puso el Santísimo Sacramento el P. Fr. Juan de Jesús, Definidor de la Orden el día santísimo de la Cruz, a tres de Mayo del año de 1600, siendo General el Muy R. P. Fr. Elías de San Martín, enviando para dar principio a la Religión, y fundarla en el susodicho convento cinco religiosas profesas que son la M. Ana de San Agustín, Priora que a la sazón era en el convento de Villanueva de la Jara, electa por Vicaría de esta fundación, a la M. Inés de la Cruz, Priora que había sido en el convento de Huete y profesora de Alba de Tormes y a las hermanas Inés Bautista, Isabel de Jesús e Inés de Jesús, las dos primeras profesas de dicho convento de Villanueva y la última del convento de Huete, en compañía de las cuales vino la Hermana Antonia de Jesús que había tomado el hábito en la casa de Madrid y por haber cumplido su noviciado profesó dicho día. En fe de lo cual lo firmaron de sus nombres Ana de San Agustín, Inés de la Cruz, Isabel de Jesús, Inés Bautista, Inés de Jesús y Antonia de Jesús (sobrina de la benefactora)" [1] (pág. 38).

El 2 de mayo de 1600, las fundadoras del nuevo convento de Valera de Abajo fueron recibidas solemnemente por los Señores de la villa, Fernando de Alarcón (hermano de la benefactora) y su esposa Catalina Gaitán de Ayala; tomando posesión del convento de San José y de Santa Ana, al día siguiente, con celebración de una misa.

Por diversas circunstancias relativas a razones económicas por empobrecimiento (dependían de dotes de patronos, limosnas y rentas locales), sociales (estrechos vínculos y alianzas con familias nobles, concejos y cofradías) y de organización interna (conformación de mayor espacio a través de monasterios, aumento de los miembros de la comunidad, mayor influencia de la orden en villas más influyentes), ciertos conventos se trasladaron de unas villas a otras con el fin de asegurar su supervivencia, mejorar sus recursos y por adaptación a los cambios en el patronazgo y en la vida religiosa.

Así, la congregación salió de Valera el 31 de mayo de 1617, llegando a San Clemente el 2 de junio (alojada en una casa del arrabal), tomaba posesión del Monasterio el día 6, instalando el Santísimo Sacramento y estableciendo la clausura; procediendo a las mejoras pertinentes pues aprovecharon vigas, rejas, puertas, ventanas, muebles, sillas y todo tipo de objetos como el Santísimo Cristo de las Misericordias y el Niño Jesús que ya tenían en Valera. En la licencia del traslado, el señor Obispo de Cuenca, manifestaba:

"Don Andrés Pacheco, por la gracia de Dios y de la Sta. Sede Apostólica, Obispo de Cuenca, del Consejo de su Majestad. Por cuanto nos ha sido hecha relación que el convento de las monjas religiosas descalzas carmelitas que está sito y fundado en la villa de Valera de Abajo, de nuestro obispado, por algunas incomodidades que en ella padecen y otras justas que a ello les mueven, de que nos consta por haberlo visto por nuestra persona, desea pasarse a la villa de San Clemente, también de nuestro obispado, y para ello tiene consentimiento del Patrón y licencia de sus superiores: Por la presente, damos licencia y facultad a las monjas del dicho convento para que con la dicha licencia de sus sus superiores y procediendo las demás diligencias conforme a derecho necesarias, se puedan pasar y pasen a la dicha villa de San Clemente y en ella hacer convento con clausura y iglesia en que tengan el SSmo. Sacramento con la decencia debida, poner campanas y las demás cosas, en la forma y manera que lo han y tienen en la dicha villa de Valera; y mientras no tuvieren casa y iglesia de asiento estén y se haga en las casas y sitio que el Ayuntamiento de la dicha villa de San Clemente señalare para ello; en la cual iglesia asimismo concedemos que se pueda poner y erigir, ponga y erija uno o más altares y que en ellos puedan decir misa cualesquiera sacerdotes que sean aprobados para decir decirla, siendo primero visitados visitadas la dicha iglesia y altares y declarados por decentes para el dicho efecto, por el doctor Tébar, cura que fue de la dicha villa de San Clemente. Todo lo cual se entienda concederse sin perjuicio de los derechos parroquiales. Dada en la villa de Madrid, a 17 días del mes de mayo de 1617 años. Sello y firma […]" [1] (págs. 49 y 50).

Se recuerda que el XL Comendador de Socuéllamos de 1604 a 1608 era Juan de Zúñiga Avellaneda y Bazán, y que su hijo, Diego López de Zúñiga Avellaneda y Bazán Pacheco y Cabrera era el XLI Comendador de Socuéllamos de 1608 a 1626 y que casó con Francisca de Sandoval y Rojas y de la Cerda, hija del I Duque de Lerma. Y los vecinos más destacados en San Clemente eran: en 1603, MARTÍN ALFONSO DE BUEDO, Tesorero de Alcabalas y Rentas Reales; Andrés Pacheco, visitador eclesiástico; FRANCISCO PACHECO DE GUZMÁN, Regidor, esposo de Ana Pacheco y Figueroa; en 1604, Alonso de Quiñones; en 1605, Diego de Tébar, Cristóbal de Tébar, María de Tébar; MARTÍN DE BUEDO GOMENDIO, Tesorero de Rentas Reales; en 1609, Francisco de Astudillo (padre), Tesorero de Rentas Reales; Rodrigo ORTEGA; en 1614, Rodrigo Pacheco, Señor de Minaya, esposo de María de Mendoza; JUAN PACHECO DE GUZMÁN, Alférez Mayor de San Clemente, y su esposa Elvira de Cimbrón e Inestrosa; Cristóbal Garrido, franciscano; en 1615, PEDRO GONZÁLEZ GALINDO, Tesorero de Rentas Reales; en 1616, Antonio de Tébar, cura párroco, sobrino del doctor Cristóbal de Tébar; en 1617, Padre de Francisco de Astudillo, Alcalde ordinario; en 1619, FRANCISCO ORTEGA, con casa principal; nace Lope de Vera y Alarcón (f. 1644); en 1620, doctor Sebastián Martínez de TRIBALDOS, hijo del Regidor García de Haro y de María Haro de Tribaldos; y en 1621, Luis de Maraver y Alvarado era el Corregidor [...]

Según documentos archivísticos de 1641, se traslada que la benefactora doña ANA DE PERALTA quería fundar un Monasterio-convento para las monjas de la Orden de Carmelitas descalzas que, en 1617, ubicaron pues su primera residencia en una casa asignada por el Ayuntamiento y constituyeron iglesia en la denominada ERMITA DEL CARMEN, colindante con otras casas que tenía doña Ana en ese lugar. A partir de esta fecha comenzaron las obras para la erección del Monasterio de San José y de Santa Ana que ha llegado a nuestros días.

La comunidad religiosa estaba compuesta por 16 monjas contando, posteriormente, con la madre Antonia de Jesús como priora del Carmelo de San Clemente[3] y que falleció el 4 de abril de 1661 [4].

Como todos los Monasterios de San Clemente, soportaron los pormenores de las guerras, sufriendo de primera mano la decadencia de sus dependencias e iglesias iniciada, sobre todo, a finales del siglo XVII-XVIII, Guerra de Independencia y Guerra Civil española:

-fueron ocupados por tropas francesas o españolas,

-se usaron como cuarteles, almacenes o sedes administrativas,

-se saquearon obras de arte, bibliotecas, archivos y objetos litúrgicos,

-se provocó la expulsión temporal de las comunidades religiosas,

-algunos quedaron en total ruina por los incendios y asaltos,

-las guerras interrumpieron las rentas, donaciones y diezmos,

-los gobiernos liberales impulsaron las desamortizaciones masivas de los bienes eclesiásticos,

-muchos religiosos fueron asesinados,

-parte del patrimonio se vendió en el mercado internacional,

-tras el año 1939, se facilitó la reconstrucción y el retorno de religiosos (seguir leyendo en páginas 218 y 219).

[1] Breve historia del Convento de Carmelitas Descalzas de San José y Santa Ana, Madrid, 2000, página 35.

[2] Sus orígenes eran de familia ilustre y linaje destacado: "la pretendida que llamó un día al torno de las Descalzas de Valladolid, solicitando el Hábito de la Virgen" (pág. 28).

-Tomó el hábito el 3 de mayo de 1575 y eligió, como primer destino el Convento de Malagón; y el 4 de mayo de 1578, se consagró a Dios por los Santos Votos.

-En 1596, se encontraba como Priora en el Convento de Villanueva de la Jara (fundado por Santa Teresa de Jesús) en el que ingresó el 21 de febrero de 1580.

[3] https://elarteencuenca.es/blog/varios/san-clemente-conventos-y-monasterios

[4] Por tradición, las carmelitas reciben a la Virgen de Rus procedente de su Santuario, el segundo domingo de Pascua y es vestida con uno de sus mejores trajes para llegar, en procesión, a la parroquia de Santiago donde permanecerá 40 días.

-En 1809, el padre Provincial determinó que dejaran el convento sanclementino y se repartieran entre los conventos de Murcia y Caravaca. Ocho meses después, volvieron a San Clemente, encontrando desolado el convento.

-Según escritos del Ayuntamiento de 15 de enero de 1941: "Fueron destruidas todas sus imágenes, retablos, altares y objetos de culto, etc.; así como el Convento que sufrió daños de bastante importancia. Tanto iglesia como Convento estuvieron destinados a CUARTEL DEL EJÉRCITO ROJO".

HERMANDAD DEL DIVINO PASTOR. 

Años de 1735 a 1837.


Puerta con Hornacina editada con IA: 

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